La técnica que me liberó de la rumiación: nombrar los sesgos
Esta semana identifiqué el sesgo que me domina desde hace décadas: «Dependo de los Otros, no colaboro con los Otros.» La técnica de nombrarlo—darle un nombre cuando llega—lo despotencia. El cerebro pasa de pasivo a activo. La rumiación disminuye, se libera ancho de banda cognitivo, llegan ideas. No lo he resuelto, pero ya no me someto. ¿El origen? Adolescencia, responsabilidades adultas demasiado pronto. ¿El catalizador? Amelia, 26 semanas, 710 gramos, 109 días UCI neonatal. De héroe forzado a antihéroe a estratega. Nombrar, aceptar, evolucionar. Las herramientas hacen la diferencia.
La técnica que me liberó de la rumiación: nombrar los sesgos Leer entrada »